Sunday, March 27, 2011

El crepúsculo de los dioses o de La Scene

En algún momento sientes la tentación de sentirte triste, apagado, alicaído, blah, pero entonces recuerdas que no puedes, porque los EMOs (si es que existieron alguna vez fuera de internet; yo nunca vi ninguno) ridiculizaron con sus involuntarias parodias la depresión. Isabel Coixet, más tarde, banalizó la crisis existencial. Así que ya no hay derecho a nada.

Muchos saben de mi afición a la palabra crepuscular; también ha sido ridiculizada por las sagas de vampiros, de las que lamentarse sería tan obvio que caería en el bloggerismo estúpido y autocomplaciente. Ocaso es una palabra muy bonita, también se la apropiaron unos agentes de seguros y ni siquiera se puede aplicar como adjetivo: ¿ocasular? ¿ocásico?

Así que, sólo con la expresión inglesa Last Days, título siempre presente en mi filmografía desde que Gus Van Sant se empeñó en que la viéramos en mi pantalla de 13 pulgadas (el tío tuvo que empeñar su tele para pagar sus vicios caros y nunca invita a nada, pero me cae bien; hay algo de estilo en ello) se puede referir uno a ciertos estados del alma no tan extremos como dark night of the soul o noche oscura del alma.

Con la temática "Dark night of the soul", mi amigo David Lynch y yo tomamos estas fotos (ya conocéis mi desmesurada modestia y no quise salir en los créditos). Sobra decir que íbamos de ositos de gominola hasta las trancas.

En esos momentos, musicalmente sólo puede acompañar el dark jazz, doom jazz, jazz noir, funeral jazz, llámese como guste. Jazz tan mínimo que muchas veces no es ni jazz y ha sido el descubrimiento musical del año para mí.

Bohren and der club of Gore (de mis dos años de alemán: Aburrido de su club del Gore) son unos alemanes calvos a los que se les fue la luz en su casa para siempre e hicieron música que funciona en consecuencia a este hecho. El disco que los hizo tremendamente indiefamosos (se lo compraron 17 personas descontando primos y compañeros de piso) fue el Sunset Mission (enlace a la descarga). Misión crepuscular, casi.


Personalmente, el que me cautivó fue el para muchos negro entre la negrura de las noches sin luna en un universo sin sol: Black Earth (enlace a la descarga). Bestial, monótono y lo más oscuro entre lo oscuro: no hace falta (de hecho sólo lastra) llevar melenas, guitarrear sobre Satán y el Valhalla y todo el percal.


Pues eso, que lo paséis muy bien. Como estoy seguro de que el post va a tener una aceptación que rozará lo inexplicable, seguramente el siguiente siga hablando de grupos de este apasionante y desapasionado género.


Buenas noches.

3 comments:

El amigo del Pelanas said...

Sir Pelluch, si quieres utilizar la palabra crepúsculo en alemán es Abendrot que para mí suena más poética y es más indie porque nadie (ni si quiera loralemanes) la utilizan.

Querría hacer dos comentarios. El primero es que Emos fuera de internet si que hay. O por lo menos los hay en Alemania. Algunos más que emos son intentos fallidos de fan de Placebo.

Segundo Bohren no es aburrido, sino taladrar lo cual no se si suena más chungo o no.

Tercero, ya se que he dicho que quería hacer dos comentarios pero es que acabo de ver que he aprobado el carbón y siento que soy el puto amo.

Dale caña

Von Demasiado Indie said...

Si lo llego a saber antes, dedicó al post al carbón y no a chorradas... es que a veces siento el Abendrot dentro de mí...

La isla margarita said...

Muy lindo el blog, muy interesante.

Saludos, buen dia